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sindrome burn-out
   
 
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El siglo XXI llega plagado de nuevas patologías relacionadas con el trabajo y el estilo de vida. Es el caso del 'burn out' o ‘síndrome de estar quemado’, un trastorno puramente emocional y laboral con graves consecuencias físicas y psicológicas. El agotamiento, la baja autoestima, la despersonalización y el aislamiento profesional son sus principales características.

Elena Escala Sáenz


El 30 por ciento de las consultas clínicas por enfermedades laborales están relacionadas con trastornos psiquiátricos y un 15 por ciento de este grupo son casos que responden al síndrome de 'burn out'. “Se trata de una patología psicosocial clara que afecta a la productividad del trabajador y se da especialmente en dos ámbitos profesionales, la sanidad y la enseñanza”, explica Pedro Mondelo, director del Centro de Ergonomía y Prevención de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Estas profesiones exigen un íntimo contacto con otros seres humanos. De esta manera, cuando se produce un agotamiento emocional se desencadena un proceso que lleva a la despersonalización, baja autoestima, fatiga, sentimientos de inutilidad, aislamiento profesional e incluso conductas agresivas.

Este síndrome también genera síntomas psicosomáticos que son comunes a la ansiedad o la depresión y dan origen a numerosas bajas laborales. A veces se puede experimentar astenia y agitación al mismo tiempo (tics nerviosos, temblor de manos); palpitaciones; taquicardia y pinchazos en el pecho; aumento de la tensión arterial; dolores musculares, sobre todo en la zona lumbar; cefaleas; problemas digestivos; trastornos del sueño e inapetencia sexual. Estos síntomas terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado, que opta por aislarse y quedarse solo.

“Una de las principales características del síndrome es que se produce en profesiones que uno ha elegido libremente, que son más vocacionales que obligatorias”, señala Mondelo. “El problema empieza cuando se dan cuenta de que la tabla de horarios no les permite solucionar todo lo que quieren o que el trabajo no se corresponde con lo que habían fantaseado sobre la profesión”.

Organización y economía

Las causas del 'burn out' son de índole organizativa y económica y, sumadas a los factores emocionales y vocacionales, hacen que su solución sea complicada. “Es difícil recuperar a las personas que sufren este trastorno porque al estar realizando una tarea que les gusta no se plantean el cambio de trabajo”.

Entre los factores de riesgo que pueden desencadenar el 'burn out' se encuentran el aburrimiento, la falta de motivación, los conflictos laborales y el estrés. Por ello Mondelo aboga por un entorno laboral que cumpla unas premisas básicas capaces de prevenir este trastorno:

Asegurarse de que el trabajador está capacitado para desempeñar el trabajo encomendado.


Controlar la organización del trabajo y los elementos que generan ansiedad y fatiga. Además, se debe establecer un tiempo de recuperación de manera que el cansancio no se haga crónica.


Motivar al trabajador con objetivos en cuya creación pueda participar y no vengan siempre impuestos desde la dirección.


Intentar dar una visión realista del trabajo.

Es en este último punto en el que, según Mondelo, están implicados los profesionales universitarios. Algunas profesiones como la medicina o la enseñanza han sido idealizadas y los estudiantes piensan en una practica humanitaria y altruista del trabajo. “Debemos distinguir la fantasía de la realidad y explicar en qué va a consistir la práctica profesional. Además, hay que recordar que las tareas deben hacerse en un tiempo determinado con la calidad que permite ese tiempo”, concluye Mondelo.
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¿CÓMO SE MANIFIESTA?

Manifestaciones mentales


Sentimientos de vacío, agotamiento, fracaso, impotencia, baja autoestima y pobre realización personal. Es frecuente apreciar nerviosismo,inquietud, dificultad para la concentración y una baja tolerancia a la frustación, con comportamiento paranoides y/o agresivos hacia los pacientes, compañeros y la propia familia.


Manifestaciones físicas


Cefaleas, insomnio, algias osteomusculares, alteraciones gastrointestinales, taquicardia etc.


Manifestaciones conductuales


Predominio de conductas adictivas y evitativas, consumo aumentado de cafe, alcohol, fármacos y drogas ilegales, absentismo laboral, bajo rendimiento personal, distanciamiento afectivo de los enfermos y compañeros y frecuentes conflictos interpersonales en el ámbito del trabajo y dentro de la propia familia.

¿COMO SE DESARROLLA?

De forma contínua y fluctuante en el tiempo. Según Chernis, el Síndrome se desarrolla en tres fases evolutivas
En la primera, tiene lugar un disbalance entre las demandas y los recursos, es decir se trataría de una situación de estrés psicosocial

En la segunda, se produce un estado de tensión psicofísica

En la tercera, se suceden una serie de cambios conductuales, consecuencia de un afronamiento de tipo defensivo y huidizo, que evita las tareas estresantes y procura el alejamiento personal, por lo que hay una tendencia a tratar a los pacientes de forma distanciada, rutinaria y mecánica, anteponiendo cínicamente la gratificación de la spropias necesidades al servicio que presta.

En general el Síndrome se caracteriza por

Es insidioso:
Se impregna poco a poco, uno no esta libre un día y al siguiente se levanta quemado, va oscilando con intensidad variable dentro de una misma persona ( se sale y se entra).
Con frecuencia es difícil establecer hasta que punto se padece el síndrome o simplemente sufre el desgaste propio de la profesión y donde esta la frontera entre una cosa y la otra.

Se tiende a negar:
Ya que se vive como un fracaso profesional y personal.
Son los compañeros los que primero lo notan ; lo que representa un una baza importante para el diagnostico precoz.

Existe una fase irreversible:
Entre un 5% y 10 % de los médicos , el síndrome adquiere tan virulencia que resulta irreversible y hoy por hoy la única solución es el abandono de la asistencia. En la profesión hay bajas.
Por esta razón merece la pena realizar medidas preventivas ya que con frecuencia el diagnostico precoz es complicado y la diferencia entre un simple desgaste y el síndrome es muy sutil

¿SE PUEDE PREVENIR?

Vamos ha intentar responder la pregunta que inicialmente planteamos , sin duda merece la pena un esfuerzo en la búsqueda de soluciones.

Lógicamente vamos a basarnos en muchos aspecto de lo dicho anteriormente y el planteamiento de la prevención y manejo del burnout lo vamos a realizar desde una triple perspectiva:

· A NIVEL INDIVIDUAL
· A NIVEL DEL EQUIPO
· A NIVEL DE ORGANIZACIÓN-EMPRESA

1. EL TRABAJO PERSONAL

No podemos plantearnos el manejo del burnout sin abordar nuestro propio esquema de ver las cosas, sin una modificación propia de actitudes y aptitudes.
Tendremos que tener un proceso adaptativo entre nuestras expectativas iniciales con la realidad que se nos impone, marcándonos objetivos mas realistas, que nos permitan a pesar de todo mantener una ilusión por mejorar sin caer en el escepticismo.
Se impone un doloroso proceso madurativo en el que vamos aceptando nuestros errores y limitaciones con frecuencia a costa de secuelas y cicatrices en el alma.
Tendremos que aprender a equilibrar los objetivos de una empresa ,( cartera de servicios, adecuación eficiente de los escasos recursos disponibles.. ) , pero sin renunciar a lo mas valioso de nuestra profesión ( los valores humanos ) compatibilizándolo y reforzándolo con lo técnico. Dar al Cesar lo que es del cesar .

Dos puntos importantes:

· Sin duda en neutra profesión el aspecto emocional , querámoslo o no ,seamos conscientes o inconscientes de ello, es fundamental. Tendríamos que aprender a manejar las emociones ,tanto por nuestros pacientes como por nosotros mismos. Formémonos en las emociones.
· En cualquier profesión y mas en medicina , es trascendental equilibrar nuestra áreas vitales : FAMILIA – AMIGOS – AFICIONES - DESCANSO – TRABAJO , evitando a toda costa que la profesión absorba estas.
La familia, los amigos, las aficiones, el descanso, son grandes protectores del burnout

2. EL EQUIPO

Los compañeros de trabajo tiene un papel vital en el burnout:
1. En el diagnostico precoz: son los primeros en darse cuenta ,antes que el propio interesado.

2. Son una importante fuente de apoyo: son quien mejor nos comprenden, ya que pasan por lo mismo.
Por el contrario , cuando las relaciones son malas, contribuyen a una rápida evolución del burnout.
Por todo esto es de vital importancia fomentar una buena atmósfera de trabajo:
· Facilitando espacios comunes no informales dentro de la jornada laboral ( del roce nace el cariño ).
· Fomentando la colaboración y no la competitividad( objetivos comunes).
· Formación de grupos de reflexión de lo emocional , tanto de las relaciones sanitario- pacientes , como los aspectos emocionales de las relaciones interpersonales ( en el aspecto laboral ) dentro del equipo.

3. ORGANIZACIÓN- EMPRESA

A mi entender hay tres conceptos clave tanto para la prevención empresarial del burnout como para la eficacia de la misma.
FORMACIÓN – ORGANIZACIÓN – TIEMPO

Entremos en algunos aspectos:

· Minimizar la sensación de falta de control y de trabajo en cadena en la asistencia:
- Limitando una agenda máxima de trabajo: Sabiendo lo que nos podemos encontrar y tener un ritmo cotidiano de trabajo eficiente.
- Minimizar imprevistos: organizar las urgencias , de tal forma que no interfiera en el trabajo planificado.
- Tiempo mínimo por paciente: ¡10 minutos que menos!
Minimizar la burocracia:
- Gestores si, secretarios no.
- Minimizar y facilitar la burocracia.
- Apoyo de personal auxiliar.
· Coordinación con los especialistas:
- Con espacios comunes libres de asistencia que permitan sesiones conjuntas , comentarios de pacientes , protocolización conjunta de patología prevalerte.
- Marcarse objetivos compartidos.
-· Formación continuada:
- Organizada y adaptada a las necesidades reales.
- Siempre que sea posible dentro de la jornada laboral.
· Acortar distancia con las Gerencias:
- Pacto dialogado sobre objetivos.
- Evaluación con feed-bak constructivo con el profesional.

Dos ideas:

1. Departamentos de medicina preventiva con asesoramiento psicológico para profesionales con síntomas de burnout.
2. Cada 5-7 años de asistencia , liberar al profesional unos meses de la sistencia, para formación continuada reglada: doble objetivo , desintoxicar de asistencia y aumentar su competencia ,lo que aumenta su motivación.

PUNTOS CLAVE EN LA PREVENCIÓN DEL BURNOUT

1. Proceso personal de adaptación de expectativas a a realidad cotidiana.
2. Formación en emociones.
3. Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo.
4. Fomento de buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.
5. Limitar a un máximo la agenda asistencial ,
6. Tiempo adecuado por paciente: 10 minutos de media como mínimo.
7. Minimizar la burocracia con apoyo de personal auxiliar.
8. Formación continuada reglada, dentro de la jornada laboral
9. Coordinación con la especializada, espacios comunes . objetivos compartidos.
10.Dialogo efectivo con las gerencias.

¿SE PUEDE TRATAR?
La principal dificultad para el tratamiento es la resistencia de los médicos para admitir ellos mismos problemas emocionales y adoptar el rol del paciente (peores pacientes). Además por ser pacientes especiales, reciben un tratamiento de peor calidad, asi como menos tiempo de seguimiento que los pacientes no sanitarios.


Actualmente se considera una enfermedad profesional. Es responsabilidad compartida, individual, colegial e institucional, la tarea de mejorar las condiciones de trabajo del personal sanitario para realizar la tarea clínica a un nivel óptimo de calidad y de eficiencia. Existe un proyecto programa de ayuda al médico enfermo, canalizado a través del los colegios de médicos.


Los dos métodos terapeuticos más eficaces que se conocen son, las técnicas cogniticvas conductuales y la psicoterapia. Ambas, por su complejidad, precisan del Psiquiatra y psicólogo.


artículo "estrella digital"

Los profesionales de la docencia son uno de los colectivos con más posibilidades de sufrir estrés, depresiones o el denominado síndrome 'burn out' (o de estar quemado), según indicó ayer el doctor en Psicología y miembro del grupo de investigación de la Universidad de Valladolid, José María Avilés, coautor y coordinador del libro 'Riesgos Psicosociales en la Enseñanza' elaborado por el sindicato Ste-confederación.

En este sentido, explicó que los factores de riesgo que influyen destacan la cantida de trabajo, las presiones de tiempo, las cargas físicas, la motivación, la conflictividad del rol, la inestabilidad del empleo y la demanda emocional, entre otros. Las enfermedades que más bajas causan en el sector de la docencia están catalogados por el Servicio de Prevención en cinco áreas como son la otorrinolaringología (voz), la psiquiatría, otros síntomas, reumatología (lumbociática) y traumatología (esguinces).

Por ello, Avilés criticó que el estrés o la depresión no se contemplen como enfermedades profesionales, cuando son muy características de este área colectivo. Actualmente, sólo se incluyen algunas patologías específicas en los docentes de ciertos ciclos formativos que están en contacto con algunos productos que están incluidos como causantes de ciertas enfermedades.

Según datos aportados por Avilés, extraidos de la tercera encuesta sobre condiciones de trabajo de los docentes realizada por Instituto de Seguridad e Higiene del Trabajo, el 37 por ciento de las bajas se debió a un ritmo elevado de trabajo, el 35 por ciento a la realización de tareas repetitivas en espacios cortos de tiempo, un 10 por ciento por el trabajo a turnos, el 36,5 por ciento piensan que la carga de su trabajo es elevada, y un 33 por ciento por la inestabilidad de su puesto.

Al respecto, Avilés apuntó que los servicios de atención oficiales sólo reconocen que el 10 por ciento que las personas que acuden a ellos es por estrés del trabajo, y un 1,4 por ciento por depresión, pero "la realidad no es la que dan los servicios oficiales de prevención". Los meses en los que se da una mayor incidencia de bajas entre los docentes son enero, febrero y noviembre, y su media de duración es de 30,2 días. El Sterm denunció que únicamente se cubre el 50 por ciento de esas bajas.
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